El Clausura pusó primera; el fútbol no
Sí señores -y señoras, por qué no-, después de dos meses de abstinencia, con la excepción de los amistosos de verano que no tienen el mismo sabor, volvió el fútbol local. Ese que fin de semana tras otro mueve a miles de personas por kilómetros, de una provincia a otra, o sólo un par de pasos hasta el sillón de sus casas. Ese que tal vez no tiene el mismo nivel que el del las ligas más poderosas del mundo, pero del que salen los Tevez, Agüero, Higuaín y compañía que nutren a las mismas. Ese cuya pasión inspiró e inspira las obras de Roberto Fontanarrosa o de Eduardo Sacheri, por mencionar algunos. Ese que luego de ver la primera fecha hace que uno se pregunte "¿Por esto estaba yo tan ansioso?".
Se puede entender que el arranque sea difícil. Los nervios, las presiones, la adaptación de las incorporaciones, hasta que estén faltos de ritmo, pero lo de All Boys - Racing, por nombrar un ejemplo, fue demasiado. Seguramente el silbato de Pablo Lunati -de muy pobre desempeño- se haya gastado de tanto que lo tuvo que usar. Salvo el primer tiempo de Estudiantes y algunos ratos de Boca y de Lanús, los equipos jugaron por debajo de la línea del Aprobado.