Redacción y Producción: Nahuel Trasmonte y Emmanuel Pollora
Desde hace algunas décadas, las roturas de ligamentos cruzados se han transformado en una verdadera pesadilla para los futbolistas. Pero ¿qué es lo que hace a esta lesión tan temible? El ligamento anterior tiene la función de mantener firme la rodilla. Por eso, cuando un jugador se lesiona, mayormente se da por que la rodilla se le traba – aunque también puede ser pateando-, pierde la sensación de estabilidad y equilibrio, y siente que se va a caer. Y la recuperación, que puede durar entre seis y nueve meses, es determinante. Primero, se baja la inflamación y se realiza una resonancia magnética para determinar el grado de la lesión. Luego, generalmente, sigue una operación, que puede evitarse con un buen fortalecimiento de los músculos de la zona, como el cuadriceps (determina la extensión de la pierna), que devuelvan la estabilidad perdida. De cualquier forma, aquel que se rompa los cruzados tendrá cerca de un mes con la pierna inmovilizada y después, a través de ejercicios de fortalecimiento en pileta y gimnasio, irá recuperando la sensibilidad. La vuelta suele ser menos complicada para los defensores porque no necesitan de tanta precisión al patear, sin embargo, para los delanteros puede ser letal. A continuación, algunos ejemplos de jugadores que tuvieron la desgracia de padecer dicha lesión y sus respectivas historias con la misma.