Redacción y Producción: Nicolás Gercensztein
Triste, pero razones no le faltan a Miguel Ángel Castellini para decir lo que dice. Entrevista al ex campeón mundial, quien ahora dedica el tiempo a su gimnasio ubicado en el barrio porteño de Balvanera.
La entrada era un puerta muy chiquita, casi despectiva ante la fotocopiadora y el estacionamiento entre los que se encuentra, sin embargo, al bajar las escaleras aparece un gimnasio mucho más grande de lo que parecería. Pero eso no es lo más llamativo. Lo que realmente es interesante es el decorado del gimnasio. Cientos, pero podrían ser miles de cuadros, fotos, recortes de diarios y revistas cubren cada espacio de las paredes del lugar. Y ahí está él. Supervisando tanto al que practica con la bolsa como al que salta la cuerda.